Sandwiches inteligentes
Comer un rico sandwich es uno de los verdaderos placeres de la vida. Pero, ¿cómo evitas que se vuelva pastoso? ¿Hay una forma ideal de prepararlo para maximizar el sabor? El equipo Hellman’s tiene las respuestas.
Sandwiches inteligentes
Comer un rico sandwich es uno de los verdaderos placeres de la vida. Pero, ¿cómo evitas que se vuelva pastoso? ¿Hay una forma ideal de prepararlo para maximizar el sabor? El equipo Hellman’s tiene las respuestas.
No más sandwiches pastosos
Si tu sandwich quedó preparado desde hace muchas horas o lo vas a congelar para usarlo después, primero esparce una capa fina de mantequilla o queso crema sobre el pan. Esto forma una barrera contra la humedad que evita que el pan absorba la humedad del relleno y se vuelva pastoso.
Las rebanadas de tomate, las hojas de lechuga, la mayonesa, los aderezos, el jamón, y el queso le agregan al relleno del sándwich su propia humedad y lo hacen pastoso en pocas horas. Para evitar esto, envuélvelos separados y agrégalos al sándwich justo antes de comerlo.
Otra idea es colocar los ingredientes húmedos en el centro del sándwich, entre las rebanadas de jamón o queso para que no estén en contacto directo con el pan.
Adelante con el conjelador
Muchos sandwiches se pueden preparar y luego poner en el congelador por hasta una semana. Envuelve cada uno en papel aluminio, luego ponlo en un contenedor de plástico cerrado y congélalo. No te olvides de ponerle una etiqueta para identificarlo y escribe la fecha en que lo guardaste. Los sándwiches congelados se descongelan en alrededor de una hora a temperatura ambiente, pero permanecerán frescos por tres o cuatro horas si los dejas envueltos.

