Conociendo tu nariz
¿Sabías que los aromas han esparcido sus hechizos durante miles de años? ¿Qué es lo que hace que funcione la aromaterapia? Tu nariz lo sabe, y ahora tú también lo puedes saber.
Los antropólogos especulan que desde una fecha tan temprana como el año 7000 a.C., el hombre se untaba el cuerpo con ungüentos preparados con aceites y plantas. Los chinos, egipcios, griegos y romanos utilizaban aceites esenciales no sólo para perfumarse, sino con objetivos terapéuticos. Hoy en día, apelamos al poder de las esencias para mantener nuestro bienestar físico y mental, a través de la aromaterapia.
El misterio de los aromas
La razón por la que las fragancias trabajan en nuestro organismo (aparte del hecho de que nuestros nervios olfativos conectan directamente con nuestro cerebro, donde se convierten de inmediato en recuerdos olfativos gracias a nuestra maravillosa memoria) es un misterio. Pero la paz, energía o sueño profundo que nos proporcionan son casi un milagro. Incluso si estás muy ocupada para pensar en los aromas como una necesidad diaria, hay formas simples para incorporar el poder del olfato en tu vida:
Lava la ropa de tu familia con Snuggle. Ya sea que les cambies las sábanas a tus hijos, que disfrutes el toque de una toalla fresca contra tu piel después de un buen baño o te pongas una limpia camiseta en la mañana, Snuggle, suavizador de telas, con su toque de manzanilla y lavanda, te asegurará que, con el poder del olfato, ¡tu día será mucho mejor!
Después de tu regaderazo diario, utiliza lociones de baño, tanto corporal como de manos, que tengan aroma. Éste permanece más tiempo cuando se aplica en la piel húmeda.
Después de la aplicación del champú en tu pelo, utiliza un spray con fragancia en éste y en las palmas de tus manos.
Pon una bolsita con lavanda y romero frescos en el cajón donde guardas tu ropa interior, para que obtengas un delicioso y sorprendente efecto (el romero y la lavanda ayudan a aliviar el nerviosismo).

