Refrescante siempre
Un trago de té frío al atardecer es una de las variantes más pedidas en la actualidad. Hoy se sirve el té negro o verde, o incluso de frutas, frío, con hielo o saliendo del refrigerador. Es una bebida súper refrescante, sana y nutritiva, porque aporta antioxidantes, en el caso del té verde, y las vitaminas más necesarias, como la A, E y C.
Combinaciones deliciosas
Es la solución ideal para sorprender a los invitados a la hora del aperitivo. El té negro y el verde se llevan muy bien con los cubitos de hielo. El té negro, combinado con limón y jengibre, obtiene un toque exótico. Para coronar la propuesta, se pueden armar cubitos de distintas formas y colores. Con hielos de té rojo o de frutos del bosque, o bien de té de naranja, tus vasos se verán increíbles. Un dato importante: ninguna de las opciones frías preparadas con té lleva leche. ¡Sólo hielo y a disfrutar!

