Verde que te quiero verde
La acelga, espinaca, escarola y radicheta son combinables con distintos tipos de lechuga.
Para que las ensaladas sean un éxito conviene lavar bien las hojas, dejarlas en papel toalla o repasador unos minutos y luego, bien sequitas, guardarlas en los cajones bajos de la heladera. La mejor alternativa de conservar la frescura es dejar que la hoja "respire". O bien se utilizan unas bolsitas específicas que vienen con pequeñas perforaciones, o se echa mano de un truco más casero: se las envuelve en papel de diario apenas húmedo. En el caso del perejil o la albahaca se recomienda armar pequeños ramos, a modo de florero, en vasos altos y siempre dentro de la heladera para evitar que las hojas se sequen o se pongan amarillas.
Bien conservadas, se pueden dejar en la heladera hasta unos minutos antes de preparar las ensaladas. Entre las últimas tendencias gourmet para combinar los verdes figuran los filamentos de parmesano, láminas de champignones o tomatitos disecados. Una vinagreta de oliva, aceto y miel es el toque final para convertir la ensalada en un show de sabores y colores. También se pueden agregar pasas de uvas, nueces y piñones.

